Lo que cambia en Mandil, contado tal cual. Lo nuevo y también lo que fallaba, porque un listado donde todo va bien no se lo cree nadie.
Nuevo
Cargar a la habitación
La cena del huésped, desde el comandero de Mandil, va a la cuenta de su habitación sin cobrar en ese momento y aparece en su factura al irse. Al cerrar la mesa eliges al huésped alojado por habitación o por nombre; el almacén de gramo se descuenta igual, y si su estancia ya está facturada te lo dice para que la cobres aparte.
Mejorado
Todo el panel, rehecho para usarlo en la tablet
Reservas, sala, comandero, clientes, carta, calendario y analítica con un diseño nuevo: botones grandes para el dedo, pantallas más claras y los errores explicados en la propia pantalla en vez de ventanas del navegador. En la tablet la sala enseña el plano y la ficha de la mesa se abre desde abajo.
Nuevo
Las alergias, de la reserva a la mesa
La alergia que te dicen al reservar se guarda en la ficha del cliente y sale en su fila de reservas, al tocar su mesa en el plano y en el comandero, que marca en rojo el plato que la lleva antes de enviarlo. La carta usa los 14 alérgenos de declaración obligatoria y avisa de los platos visibles que no tienen ninguno marcado.
Nuevo
Nueva reserva reconoce al cliente y te propone las horas
Al escribir el teléfono, Mandil te dice si ya ha venido, si es VIP y sus alergias. Las horas que propone son las de tu horario para ese día, y te avisa si el día está cerrado. Ya se pueden apuntar grupos de hasta 60 personas.
Nuevo
El ticket medio y las preferencias del cliente, solos
La comanda se une a la reserva de quien está sentado, así que lo que gasta cada cliente pasa a su ficha como ticket medio. Su ocasión, su vino habitual y su nota de bienvenida salen en la sala, en reservas y en el comandero.
Mejorado
Analítica que se entiende y suscripción desde el panel
Qué días llenas, comida o cena, quién repite y quién viene más. Y en el desplegable del restaurante, «Gestionar suscripción y facturas» para cambiar la tarjeta, ver facturas o darte de baja.
Arreglado
Una reserva podía acabar con dos mesas
Al elegir mesa al crear una reserva, Mandil asignaba además otra por su cuenta, y la automática podía elegir mesas desactivadas. Ya no pasa.
Arreglado
«No vinieron» salía siempre a cero y las visitas contaban doble
La analítica no contaba bien las mesas a las que no vino nadie, y cada visita de un cliente se sumaba dos veces en su ficha. Las dos cosas cuentan ya lo real.
Arreglado
Un día cerrado no se podía volver a abrir
En el calendario, un día sin comida ni cena se quedaba bloqueado. Ahora cada día se edita en su fila y se puede copiar el horario a toda la semana.
Arreglado
Traer la carta de gramo no funcionaba
El botón para importar los platos de gramo no aparecía nunca. Ya trae cada plato con su precio, sus alérgenos y su foto, sin escribirlo otra vez.
Pruébalo en el próximo servicio.
30 días gratis, sin tarjeta y sin permanencia. Después, 49 € al mes con todo dentro.