Para el restaurante que se lleva desde la sala.

Si las reservas viven entre una libreta, el WhatsApp y la memoria de quien coge el teléfono, Mandil las junta en una pantalla que entiende todo el equipo.

La libreta no avisa

Con Mandil cada reserva tiene su confirmación y su recordatorio por SMS, y quien no puede venir cancela desde el enlace.

El cliente habitual no se nota

Su ficha se crea sola: sabes cuántas veces ha venido, qué vino pide y a qué es alérgico antes de que se siente.

Las comisiones se comen el margen

Mandil cuesta lo mismo con una reserva que con mil: 49 € al mes con todo dentro.

Pruébalo en el próximo servicio.

30 días gratis, sin tarjeta y sin permanencia. Después, 49 € al mes con todo dentro.