La libreta no avisa
Con Mandil cada reserva tiene su confirmación y su recordatorio por SMS, y quien no puede venir cancela desde el enlace.
Si las reservas viven entre una libreta, el WhatsApp y la memoria de quien coge el teléfono, Mandil las junta en una pantalla que entiende todo el equipo.
Con Mandil cada reserva tiene su confirmación y su recordatorio por SMS, y quien no puede venir cancela desde el enlace.
Su ficha se crea sola: sabes cuántas veces ha venido, qué vino pide y a qué es alérgico antes de que se siente.
Mandil cuesta lo mismo con una reserva que con mil: 49 € al mes con todo dentro.
Tu web de reservas con tu logo, tu color y tu carta. El cliente elige día, hora y personas, le llega la confirmación por SMS y tú la ves al momento en el panel.
Dibujas tus zonas y tus mesas una vez. Después, en cada servicio, ves de un vistazo qué está libre, qué está reservado y quién está sentado, y mueves reservas con el dedo.
No tienes que rellenar nada. Cada reserva crea o completa la ficha del cliente, y la próxima vez que llame sabrás cuántas veces ha venido, qué le gusta y a qué es alérgico.
Escribes la carta una vez, con precios, fotos y los 14 alérgenos de declaración obligatoria. Sale en tu web de reservas y es la que usa el comandero para tomar nota.
30 días gratis, sin tarjeta y sin permanencia. Después, 49 € al mes con todo dentro.